¿Qué es la Movilidad Sostenible?

¿Qué es la Movilidad Sostenible?


En esta entrada queremos hablaros de un desafío global que es clave para el siglo XXI y que aún no es muy conocido.

Todos sabemos qué es la contaminación atmosférica y acústica, la congestión, el tráfico…pero, ¿qué hace la movilidad sostenible frente a esto?

Un Plan de Movilidad Urbana Sostenible incluye a un conjunto de principios rectores que se crean para un área urbana concreta, con el objetivo de mejorar la accesibilidad y la movilidad sostenible.

Es decir, teniendo en cuenta las características de una ciudad y un espacio en particular, se llevan a cabo estrategias para conseguir garantizar la integración, la participación y la evaluación.

Los PMUS son innovadores, pero no por ello tienen que ser proyectos grandes siempre, y en el caso de que así fuese, no siempre van ligados a inversiones altas. Es decir, puede ser desde cambiar el sentido de la circulación a crear aparcamientos cerca de las estaciones para facilitar la movilidad.

Los beneficios de este enfoque son varios:

  • Mejoran la calidad de vida
  • Ahorran costes
  • Contribuyen a mejorar la salud y el medio ambiente
  • Hacen la movilidad más fluida y mejoran el acceso
  • Hacen un uso más efectivo de los recursos limitados
  • Ganan apoyo público
  • Preparan mejores planes
  • Cumplen efectivamente las obligaciones legales
  • Usan sinergias, aumentando la relevancia
  • Avanzan hacia una nueva cultura de la movilidad

¿Cómo podemos contribuir?

  • Usar el transporte público:

En ciudad, un vehículo con una persona emite de media unos 5kg de dióxido de carbono por kilómetro. Ese mismo camino en autobús, emite 4 veces menos, debido entre otros factores, al aprovechamiento del espacio.

Además, según UP SPAIN, usar el transporte público resulta más barato que el vehículo privado, ya que a los gastos del coche hay que sumar su mantenimiento, seguro, aparcamiento y combustible.

No hay que limitarse a acusar a los coches como los únicos culpables, se deben buscar soluciones.

Con un pequeño gesto, como el de ir en metro, en autobús o en tren, se aporta mucho para conseguir un mundo mejor.

  • Ir andando:

Si el tiempo y las distancias lo permiten, es la alternativa más sana y eficiente, ya que activa el flujo sanguíneo, ayuda a perder peso y, sobre todo, reduce el estrés.

No valen las excusas, solo hay que dormir un poco menos y volver a casa más tarde, pero la mente lo agradecerá.

  • Usar la bicicleta:

Es la otra opción más saludable. Prácticamente, todas las ciudades cuentan ya con carril bici, lo cual facilita que podamos ir a cualquier lado de esta forma.

Se puede practicar en familia, ya que además de sostenible es divertido.

  • Compartir coche con más personas:

En muchos casos, es inevitable hacer uso del coche, por lo que, una buena forma de contaminar menos es compartiéndolo.

Es una de las opciones de economía colaborativa con más acogida en los últimos años.

Existen aplicaciones que permiten poner el coche a disponibilidad de otros usuarios que tienen el mismo origen y destino, y que además comparten gastos.

Con esta forma, además, se descongestiona el tráfico y se ahorra y, ¿quién sabe? Se pueden conocer a personas interesantes.

  • Coches eléctricos:

Permiten reducir la cantidad de CO2 de la atmósfera, producen menos ruido y cumplen con la función del coche tradicional.

Hay que tener en cuenta que no tienen por qué ser más caros que los coches de gasolina o diésel y que se están creando cada vez más puntos de recarga en las ciudades.


La movilidad sostenible es eficaz no solo para los clientes, también para mantener el equilibrio medioambiental y ayuda a que el futuro sea posible.

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¿Qué es la economía circular?

¿Qué es la economía circular?

El futuro es circular, no lineal

La economía circular surge como una nueva concepción frente al tradicional modelo de economía lineal basado en la extracción, fabricación, utilización y eliminación.

Este proceso lineal viene provocando, por un lado, el agotamiento de recursos naturales y de combustibles fósiles y, por otro, un aumento de la contaminación y una mayor generación de residuos.

Debido a estas deficiencias, la economía circular se posiciona como el modelo que conjuga aspectos de sostenibilidad con económicos, con el fin de alcanzar una nueva sociedad en la que se optimicen los stocks y los flujos de recursos materiales (agua, energía, residuos…).

En otras palabras, la economía circular persigue la eficiencia en el uso de los recursos, a través de, por ejemplo, la reutilización y la reparación, el reciclaje o la economía colaborativa.

Parece ser así, la economía circular es el nuevo modelo económico, del que si bien todo el mundo habla, sigue siendo un desconocido; un desconocido que representa una oportunidad para el desarrollo económico.

En nuestro país, cuya Estrategia de Economía Circular está en elaboración, hay ya algunas iniciativas.

La mayoría, centradas en políticas ambientales que miran hacia este nuevo modelo, estando asimismo, presente en distintas estrategias y planes como:

  • Estrategia “Más alimento, menos desperdicio”.
  • Plan nacional de ciudades inteligentes, de energías renovables y de gestión de residuos.

Europa, por su parte, ha trazado un ambicioso camino sobre la economía circular como transición a una economía más sólida y circular, en el que se utilicen los recursos de modo más sostenible.

 

ciudad

Pero el concepto de economía circular se extiende más allá de lo que podemos entender en un principio. Es bastante más amplio, e inspirador de diversas temáticas, pues persigue una reconstrucción de personas, sociedad y medio ambiente.

En este sentido y haciéndonos eco de la Fundación Ellen MacArthur, referente en el ámbito de la economía circular, “no solo trata de residuos, sino que tiene un enfoque mucho más amplio”.

Por ello, hay que ser conscientes de la magnitud del concepto. La economía circular es cosa de todos y la colaboración entre administraciones, organismos, empresas y ciudadanos es crucial para hacer de ella una realidad.

Nos permitiría separar crecimiento económico de disminución de recursos, generando nuevas oportunidades de negocio, innovadoras, que den respuesta a los desafíos ambientales, sociales y económicos que se están produciendo.

Desde Revive 3.0 apostamos por este desafío, por la economía circular a través de la reutilización de edificios. Y ello porque estamos convencidos de que el futuro tiene que ser sostenible y, por tanto, circular.

Pasado, presente y futuro de revive 3.0

Pasado, presente y futuro de revive 3.0
revive 3.0 es un proyecto de economía circular, basado en la reutilización de edificios desocupados, con rehabilitaciones y adaptaciones bajo estándares «Passivhouse».

Nuestro objetivo es crear un nuevo modelo habitacional que sirva de respuesta a necesidades sociales, entre otras:

  • La soledad y la pérdida de independencia en la etapa de envejecimiento de las personas.
  • La gentrificación que se produce en barrios tradicionales de ciudades grandes o medianas.
  • El abandono de ciudades pequeñas del interior por la falta de oportunidades laborales.

Entidades como «La Caixa», a través de su programa de Emprendimiento Social 2015, o la Dirección General de Política Regional y Urbana de la Comisión Europea se han interesado por el proyecto como modelo de economía circular.

Además, tuvimos el honor de ser finalistas del concurso “Disrupt with Duende”, organizado dentro del ámbito de Ronda Forum, foro de debate en el que expertos exponen su visión sobre el modelo de ciudad en el que queremos vivir.

 

revive3.0-finalista

 

En cuanto al futuro, ¿quién sabe lo que nos deparará? Solo podemos decir que seguimos trabajando con la misma ilusión y exigencia que el primer día.

Y ello porque creemos firmemente que un nuevo modelo de ciudad es posible, además de necesario.